Bajar mientras trabajás

No es tu imaginación. Esta sentada la mayor parte de la jornada laboral puede ensanchar tu cola al tamaño de tu silla de escritorio ya que está comprobado que el sedentarismo genera una mayor adiposidad. Te invitamos a repasar que costumbres podemos modificar en el trabajo para mejorar nuestro rendimiento, sentirnos mejor y además no engordar.
Cuestión de actitud
Estar frente a la compu. Todo el día, sin dudas, ejercita el cerebro. Pero el cuerpo se ve afectado por varios frentes. En principio vale la pena chequear la postura. ¿Como nos sentamos? ¿Estamos cómodos? La respuesta nos permitirá hacer ajustes necesarios en nuestra silla de trabajo. Es una manera de ejercitar la conciencia corporal, aprendiendo a dirigir la atención a diferentes partes del cuerpo, con el objetivo de observar el nivel de tensión.
Más movimiento
¿Todas nuestras actividades requieren que estemos sentadas?
Aquí entra la creatividad que podemos aplicarle a la tarea y quizás descubramos que es posible despegarnos del escritorio cuando hablamos por teléfono, si contamos con unos auriculares que nos permitan hacer, aunque sea, una mini caminata. Es importante no someter el cuerpo y la cabeza a una rutina sin corte.
Para esto es de ayuda planificar nuestro día. Puede servir para movernos un poco. Una vida activa, no es solo ir al gimnasio. En el trabajo podes usar las escaleras en vez del ascensor, caminar en vez de tomar un taxi.