Frutas siempre

Es bueno ir generando hábitos de consumo e ir ingiriendo las frutas solas o combinándolas con otros alimentos. Por ejemplo con el desayuno, en un jugo o con el yogur, por la tarde, en un licuado, y luego del almuerzo o la cena, como postre.
En invierno son ideales para preparar postres livianos como las compotas. Probá esta receta: cocina una manzana cinco minutos al horno, cortala en rodajas y rociala con jugo de naranja (en vez de azúcar).
Dulce adicción
Se considera que el azúcar blanca o refinada solo aporta calorías vacías. Esta azúcar, una vez en el organismo, pasa rápidamente a la sangre, se absorbe y es utilizada primeramente por el cerebro, el resto se guarda en el músculo, en forma de glucogeno y lo que no se utiliza se deposita en el tejido adiposo. Es por este motivo que se recomienda la disminución de su ingesta. Por día se sugiere consumir como máximo entre 30 y 40 gr.

