Alimentar la mente


Existen algunos alimentos que contienen componentes que estimulan la activad cerebral, y ayudan a la mente a concentrarse y a potenciar la memoria.
Elementos como el calcio, el fósforo, la glucosa y el magnesio ayuda al trabajo intelectual, y despiertan la creatividad del individuo.
Por ejemplo, la leche, los huevos, los cereales y algunos frutos secos como las nueces contienen calcio y fósforo.
Es importante aumentar la ingesta de estos alimentos ya que durante las épocas de mayor actividad intelectual se produce un desgaste de urea y fosfato.
Asimismo, el chocolate es una importante fuente de magnesio. Las vitaminas B y C también juegan un papel muy importante en el trabajo cerebral. Se encuentran en la levadura de cerveza, el salvado, las lentejas y la yema de huevo, el hígado, las legumbres verdes y el yogur.