Cuando te toca mandar a los hombres

A muchos hombres puede no gustarle trabajar como subalterno o par de una mujer. No lo tomes como algo personal y aprendé a tratar con ellos sin general conflictos
Sé directa, concisa y hablá sin rodeos.
Decile al personal masculinos a tus ordenes o que querés en forma clara y breve. Si te preocupa que no entiendan todos los detalles, piné el resto de las palabras por escrito. Podés incluir en el e-mail algunas sugerencias, de manera discreta. Pensá que los hombres son menos proclives que nosotras a admitir que no le encuentran la vuelta a algo o que necesitan ayuda. Y menos, cuando su interlocutora es mujer.
Guardá una distancia respetuosa
Mantené una distancia un poco mayor en la relación personal con los hombres que con las mujeres, ya sean empleados a tus ordenes o CEO. Para ello hay una clara separación entre el trabajo y la casa, entonces, nada de preguntar o esperar conversaciones sobre las relaciones personales o familiares. Esto puede verse como un aspecto invasor y poco profesional de tu parte. Deja que ellos guíen las charlas laborales.
Poné humor
En general, las mujeres nos tomamos muy en serio a nosotras mismas. Pero tené en cuenta que el sentido del humor usado con acierto, es una muy buena manera de aumentar la credibilidad y la comodidad con los compañeros de trabajo y los jefes. Cuando una persona tiene humor, expresa confianza y capacidad de mantener el control. Pero tampoco es gestión de que te conviertas en una payasa. Es mejor predisponer a la sonrisa que a la carcajada.

