Las reglas de Oro (Para ellos)


Hay hombres que nunca saben que ponerse, porque no comprenden la loica de las combinaciones. Te presentamos aquí algunas sugerencias para volver elegantes incluso a los casos perdidos.
La sofisticación y la elegancia son dos valores asociados a la naturalidad y a la simpleza.
Para empezar hay que saber diferenciar la elegancia de la tendencia. Y comprender que, de a poco, el objetivo es lograr un estilo personalizado que a algunos les cuesta más que a otros componer. Para empezar a delinearlo, ten en cuenta algunos consejos que lograran esquivar miradas fatídicas y porque no, transformar al mas desprevenido en un aprendiz de dando.
1- La ropa debe tener uso.
2- No hay que gastar mucho, hay que gastar bien.
3- El guardarropa básico debe contar con un traje oscuro de paño completo, una camisa blanca y otra celeste, dos corbatas, una lisa y otra rayada, un par de pantalones caqui sin pinzas, un par de jean, un suéter de cashmere de cuello redondo, un saco azul y un sobre todo oscuro.
4- Calzados infaltables: un par de zapatos marrones, otro negro, por supuesto acordonados y un par de zapatillas de los ’70 porque es la época de los modelos más representativos.
5- Los colores son tendencia, no elegancia. Nunca abuse de ellos.
6- Puede tener destellos de color en una corbata, una camisa, un jean o las remeras.
7- El bolsillo delantero izquierdo de todo traje es para el pañuelo, que no debe combinar con la corbata sino darle un touch al equipo.
8- Hoy se puede usar un pañuelo puesto como cravatte, por debajo del saco, para la noche.
9- No combine rayas si no sabe. Apueste a lo simple.
10- Los pequeños detalles son los más importantes. Es de esta forma que un hombre elegante hace la diferencia.