Cuerpo sin grasa, corazón más sano

En los últimos años se ha comprobado que el entrenamiento corporal con pesas produce a nivel cardiovascular, los mismos beneficios que la práctica de ejercicios aeróbicos, tales como correr, caminar, andar en bicicleta o nadar.
Las contracciones musculares que se producen gracias al entrenamiento con sobrepeso, agiliza el trabajo de las venas y permiten que la sangre fluya hacia el corazón con muchísimas más rapidez. Además, mejora los niveles de colesterol, ayuda a quemar las grasas y reduce la presión sanguínea.
En concreto, este tipo de actividad corporal incrementa los niveles de colesterol bueno –lo que permite mantener baja la cantidad de colesterol malo- quemando gasas con muchísima más facilidad, disminuyendo en consecuencia, el riesgo de padecer afecciones cardiovasculares. Además, al reforzar la musculatura, las actividades diarias y el esfuerzo que le demandamos a nuestro corazón para llevarlas a cabo será mucho menor. Asimismo, se ha comprobado que una vez terminado el ejercicio el cuerpo continua quemando muchas más calorías que las que hubiera eliminado mediante una caminata, y que quienes hacen este tipo de actividad reducen significativamente las posibilidades de padecer todas aquellas complicaciones derivadas de este terrible mal de la actualidad.
