Liberate de tu celular

No vas a desmayarte si lo soltas un ratito. El mundo tampoco va a acabarse si tu ringtone super cool no suena cada cinco minutos. ¿Pensas que vas a perder el trabajo por no atenderlo? ¡Nada de eso!
Los estudios probaron que la constante interrupción que causan los celulares es directamente proporcional al número de veces que dejas tareas incompletas y que después retomás al azar. Ojo, tampoco estamos sugiriéndote que lo tires por el balcón, sino que lo mantengas en silencio o que lo apagues cuando estés estudiando para rendir un parcial o cuando salís a caminar para quemar esas calorías que ingeriste de más.
Tampoco necesitas atender el bendito teléfono cuando estas con tu chico viendo una peli o en medio de una cena romántica. Si esto no te convence para nada, te contamos que una reciente investigación realizada por la Universidad Virginia Tech, en Estados Unidos, comprobó que conducir mientras se habla por celular o se marca un número eleva las posibilidades de tener un accidente ¡un 300%!
Ésta es la conclusión: el celular es importante en tu vida, de hecho, puede hacerla más productiva, pero si permitís que domine tu existencia va a terminar convirtiéndose en un obstáculo.
