Disfruta del acercamiento
Para entender mejor lo que vive una amiga, rememora una situación similar en la que hayas estado involucrada. Por ejemplo: si está frustrada porque no encuentra departamento, acordate de cuando buscabas y no encontrabas.
Estar enchufada al e-mail y al celu todo el día te aleja de tus afectos y dificulta tu habilidad de interpretar a la personas. De vez en cuando apagá todo y sintonizá con tu entorno.
Si aprendes a identificar tus propias emociones, mejoras tu capacidad de compartir lo que sienten tus amigas. Dos veces al día, concentrate en lo que sentís en ese momento (relajación, enojo, etc.…) y por qué.


