Demasiada información

¿Le contás a todo el mundo en la oficina cuantas posiciones probaste en la cama con tu novio, cuando tenes cita con el ginecólogo, cuanto dinero te gastas en ropa o por que discutís con tus padres? Eso es demasiada información para compartir con tus colegas. Primero, significa que estás invirtiendo mucho tiempo –propio y ajeno- poniéndolos al día sobre tu vida personal. Y no hagamos hincapié en que esto, encima, pasa en horas laborales… en segundo tu comportamiento es señal de que no sos muy profesional, quizás tu vida personal deje mucho que desear y te estés recuperando de una ruptura amorosa, llorar sobre tu escritorio durante la jornada de trabajo no es algo que t favorezca ante los ojos de tus jefes.
¿Sabes que? Al empleador solo le interesa que hagas tus tareas. No le importa si estas feliz, triste, ofendida o enojada. En el trabajo conservá la compostura. O podrían dejarte en la calle… y ahí sí que tendrías un motivo más para deprimirte.
Como cambiar
Cerrá la boca. A lo mejor pensas que lo que estas compartiendo con tus colegas es algo parecido a la intimidad laboral, pero posiblemente estés relevando ante ellos tu ineficiencia. Mantené la vida privada fuera del ámbito laboral. La imagen de alguien que es profesional frente a la imagen de alguien que no lo es, se refleja en la proporción de objetos referentes a su vida personal (y no relacionada tonel trabajo) que hay en su escritorio. Las referencias personales mínimas pueden tener una influencia negativa en la evaluación personal y en el éxito del proceso de reclutamiento.
Por lo tanto, aunque trabajes duro, irte de boca con los detalles sobre tu vida extralaboral puede traerte problemas con tus jefes y compañeros. Si querés compartir algo en el trabajo, habla de las tareas que resolviste y de las ideas que presentaste.
Que tus colegas y jefes sepan lo que haces en la oficina, así vas mejorar tu imagen y a demostrar tu competencia. Y si te peleaste con el hombre de tu vida y sabés que no podrás ir al trabajo en tu estado mental y con los ojos hinchados de tanto llorar, llamá y decí que estas enferma, pero trata de que no sea muy a menudo.


