Osteopatía, manos que curan
¿Qué es?
Aunque su nombre pueda confundir, la osteopatía no se concentra solo en el sistema óseo, sino en el cuerpo hunazo integral, concebido como una serie de estructuras interdependientes: músculos, órganos, tejidos, articulaciones, sistema linfático y claro, los huesos. Fue creada por el medico estadounidense Andrew Taylor Still a fines del siglo XIX.
¿Para que sirve?
Su objetivo es restablecer el equilibrio funcional. Para los osteópatas, el síntoma que atrae al paciente es producto de una perdida de movimiento en una de sus estructuras, que producen una disfunción osteopática. Demás de curar, prevenir y mejorar la calidad de vida, también ayuda a llevar adelante buenos embarazos y partos.
¿Cómo es una sesión?
Las manos de un osteópata son su herramienta clave para detectar y tratar. Con ellas el profesional descubre “micromovimientos” que se producen en el organismo, partiendo del síntoma y buscando la causa para poder liberar ese movimiento bloqueado y, de este modo, autocurarse. Un osteopata puede consultar estudios previos, como una radiografía o una tomografía. Sin embargo, el diagnostico final se realiza sobre la base de un tacto muy entrenado, capaz de percibir los pequeños movimientos en las distintas estructuras del cuerpo. También se induce o se pide al paciente que realice algunos movimientos. Mientras que la radiografía es una foto del cuerpo, el ostópata intenta reconstruir la película del organismo en funcionamiento.
¿Para quién es?
La mayoría consulta por dolores articulares o de cabeza. Pero crece la cantidad de gente que se trata desde estados depresivos hasta problemas ginecológicos (por ejemplo, los dolores menstruales) o que lleva a chicos con problemas de atención o de aprendizaje.
Además de curar, prevenir y mejorar la calidad de vida, la osteopatía ayuda a levar adelante buenos embarazos y partos.
Duración
Entre 5 y o sesiones ya se ven resultados exitosos.


