La gimnasia nuestra de cada década

Hay ciertas cosas que nunca cambian. Y otras cosas que cambian todo el tiempo. Los estilos de gimnasia por ejemplo. Me acuerdo que en los ’70 en Estados Unidos, estaba de moda la gimnasia de Jane Fonda y todo el mundo y su tía la seguía a través de los videos y de la televisión. También nos había invadido la alegría de Xuxa con la gimnasia aeróbica y localiza de que tarareaban tanto sus bajitos, como las mujeres en el supermercado. Esa fue la época de la gimnasia alegre y saltarina.
A década de los 80 trajo especializaciones y maquinas. Maquinas para esto, maquinas para aquello y maquinas para lo de más allá. Los gimnasios se llenaron de máquinas, todas diferentes, para trabajar alguna parte especifica del cuerpo, y todas carisimas por igual. Allí estábamos todos haciendo esfuerzo o estirando en alguna máquina. La gente trabajaba por su cuenta y se lastimaba por su cuenta también. Todos contentos con la modernización y las maquinas para hacer gimnasia. Me acuerdo que una vez de visita en California, entré a un gimnasio muy grande en donde todo eran maquinas, una al lado de otra, y habían mas de 100!! La gente ejercitaba de manera individual, sin hablar uno con otro, cada uno subido a una maquina específica, que hacia algo muy especifico, para un músculo muy específico. Parecían robots.
Elliptical trainers, rowing machines, treadmills, stairclimbers, stationary bikes, son todos nombres que se originaron entonces y que nosotros aprendimos a pronunciar, bajo el titulo genérico de cardio-equipment. Para muchos las bicis eran las más divertidas. Imagínense, uno al lado del otro pedaleando a todo vapor pero sin ir a ninguna parte. También había para hacer fuerza: fuerza con los brazos, fuerza con las piernas, fuerza con los abdominales. Salí con la sensación de haber trabajado bien pero un poco triste, por haber estado tan sola en el medio de tanta gente.
En los 90 la gente se avivó de que, además de un cuerpo, había una mente. Se pusieron de moda el Tai Chi, el Feldenkrais, el Alexander technique, el Pilates, el Kundalini, Astanga y otras variedades del yoga. Estábamos fascinados, ya que el ejercicio debe ser bueno para la mente también.
Pero el tiempo pasa y nuevas cosas acontecen. De a poco los expertos comenzaron a ver que la concentración y la mente y todo eso estaba muy lejos, pero que faltaba un detalle fundamental: el componente aeróbico. Ya en el nuevo milenio, a partir del año 2000, la gente empezó a buscar algo que le agregaba el elemento aeróbico a los excelentes ejercicios de cuerpo y mente.
Así que vuelta a buscar como mejorar la cosa, porque –me imagino que lo saben- la humanidad no para. ¿Qué aparecerá en el futuro? No sé, pero algo nuevo va a venir a mejorar lo anterior porque, como me decía mi abuelita: “Así se escribe la historia y así avanza la humanidad”. Sabias palabras
