¿No a las grasas?


No tanto. Para tener una piel tersa y firme son indispensables las grasas, porque suministran nutrientes imprescindibles para mantenerla en buen estado.
Para estar radiantes debemos incorporar ácidos grasos monoinstaurados que encontramos en el aceite de olivia y la palta, y también ácidos poliinsaturados que podemos incorporar por medio de aceites de semillas, frutos secos oleaginosos y pescado (sobre todo el azul). Además debemos incorporar vitamina E a través de germen de trigo, de cereales o cereales integrales y en algunos vegetales de hoja verde. Esta vitamina tiene acción antioxidante, neutraliza la acción dañina de los radicales libres y ayuda a disminuir la aparición de las detestables manchas de envejecimiento.