Oriente en la oficina
En la cultura Oriental el proceso del trabajo es la meta del trabajador. Vale decir que el trabajador es feliz ejecutando la actividad que se le asigne de la mejor manera posible, sin cuestionar su contribución a los objetivos de la empresa. Entonces el trabajador no tiene conflicto porque tiene bien claras sus meta.
El índice de estrés laboral es ínfimo. Si bien a los occidentales no nos resulta fácil de un día para el otro amoldarnos a la mentalidad oriental, podemos en cambio adoptar métodos orientales para realizar nuestro trabajo con alegría, corrigiendo malas posturas y hábitos dañinos con técnicas de yoga y ejercicios respiratorios que lograrán volvernos más eficientes mientras mejoramos nuestra calidad de vida. El yogui urbano actúa sin deseos por los frutos de la acción, aprendiendo a vivir, no en el pasado ni en el futuro, sino en el eterno presente evitando el distrés.


