Siento que voy a perderlo

Después de dos años de relación, las cosas entre ustedes parecen haber cambiado un poco. Antes, cada vez que se veían todo eran sonrisas y emoción, pero ahora él no se molesta en disimular su cansancio, y hasta el malhumor. Tampoco se muestra tan interesado en tus cosas, la última vez fuiste vos quien lo llamó para avisarle que habías aprobado. Él se había olvidado hasta de que tenías un examen. Vos sabes muy bien que tu chico no era así. Entonces no dejas de preguntarte: ¿Qué le pasa? ¿Será que ya no me quiere tanto? ¿Y si me deja? No desgastes más tu cabeza. La realidad es que todas las relaciones atraviesan por diferentes etapas y a veces necesitan del trabajo y esfuerzo de los dos ara mantenerla fuerte. Es probable que esas charlas interminables que tenían por teléfono antes de dormir se hayan reducido a unos pocos minutos y algunas noches a un simple mensaje de texto. Pero no te desesperes. Para saber cómo superar esta situación, sólo vas a tener que leer es artículo, nada está perdido… y menos tu chico.
El Problema en perspectiva
Cuando se trata de relaciones, las mujeres tendemos a analizar todo, y mucho; mientras que los hombres optan por el razonamiento más simple. Antes de maquinarte, presta atención a tus propios sentimientos. ¿Crees tener la sensibilidad a flor de piel? ¿Tu chico no deja de repetirte que no entiende qué le recriminas? ¿Por momentos sentís que estás siendo injusta con él? Estas preguntas pueden ayudarte a ubicarte mejor en el conflicto. No te olvides que su distancia emocional puede deberse a factores externos a la relación, como problemas en el trabajo o presiones familiares. Resulta imposible hacer generalizaciones y pensar que a todos les pasa lo mismo. Para entender las diferencias entre hombres y mujeres, hay que pensar qué es lo que se pone en juego para cada uno dentro de la relación. Trata de ver las cosas desde su perspectiva antes de atacarlo y vas a lograr evitar muchos malos entendidos. No te olvides que en una pareja todo es de a dos.
Como exponer tus emociones
La única manera de solucionar los problemas es hablarlos. Al encerrarte en tus sentimientos sólo logras agigantar todo en tu cabeza y vas a terminar creando una barrera entre ustedes que después puede resultar difícil de demoler. Por ejemplo, ¿pensaste alguna vez que él puede no saber que estás enojada por algo, o n estar al tanto del problema?
Primero reflexiona sobre qué es lo que te molesta y cuando estés lista para hablar, intenta hacerlo sin pelear. Saber puntualmente que es lo que uno quiere, les permitirá poner en claro sus sentimientos y les dará la posibilidad de negociar lo que esté en juego. Si vas a proponer un juego que no sea el de las adivinanzas. Hay otros más divertidos.
Aprende a hablar su lenguaje
Trata de explicarle lo que sentís y lo que desearías. Para que no suene a reproche recurrí a l “me gusta mucho cuando…..” los hombres desconocen que el dialogo hace que las mujeres nos sintamos contenidas y escuchadas. Cuando tenemos la oportunidad de poner nuestros sentimientos sobre la mesa, sentimos que somos valoradas. Traten de entender el lenguaje del otro y aprovechen el diálogo para saber cuáles son las formas o los modos que deberían dejar de lado, o profundizar, para mejorar la relación.
Crear tiempo juntos
Una vez que hayan aclarado sus puntos de vista dedíquense a disfrutar la relación a nuevo. Reserven una noche a la semana para poder conectarse con el otro. Apaguen el televisor, la computadora y el celular. Y como todo esta flamante aprovecha y hace de cuenta que es un desconocido al que querés seducir. Usa tus armas especiales. Vos sabes cuales.
En progreso
No es cuestión de volverte paranoica pero sí, de estar atenta. Por eso, es fundamental que de vez en cuando chequees la temperatura de tu relación. No resulta tan difícil ahora que ya sabes como hacerlo. Asegurate de no cometer los mismos errores. Ahora llegó el momento de disfrutar de la recompenza.
