Sacale la ficha en la segunda cita
La primera impresión es importante, claro, pero la segunda es la que te da la posibilidad de conocerlo mejor.
¿Es maduro? Prestá atención: ¿reservó mesa en un restó o te propuso lo que se le ocurrió en el momento? Aunque ambas salidas pueden resultar divertidas, en la segunda cita un hombre debería planear por adelantado. Una actitud del tipo “lo que vos quieras” es una buena señal, pero también habla de alguien inmaduro, indeciso o, peor, vago a la hora de relacionarse.
¿Cómo es su look? La mayoría de los varones tiene en el ropero el equipo para la primera cita (quizás asesorados por su mejor amiga). En la salida numero dos vas a poder apreciar su verdadero look… ¡o su total falta de estilo!!!
¿Es generoso? En el caso que vuelva a insistir con pagar la cuenta, quedan claras dos cosas: sus buenos modales y una buena disposición a invertir en vos en el futuro.
¿Solo quiere sexo? En general, un hombre no va a recordar con lujo de detalles la primera charla con vos. Pero si en la segunda ni siquiera menciona lago de lo que le contaste o no capto tus chistes, probablemente no esté tan interesado en una relación a largo plazo.



