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Lactancia y anticoncepción, no son lo mismo

En los primeros meses posteriores al parto, la atención de la mamá está puesta sobre todo en su bebé. Pero poder retomar su vida sexual es fundamental para la pareja.

Muchas mujeres tienen inquietudes, miedos y confusiones acerca de la posibilidad de quedar, o no, nuevamente embarazadas durante la lactancia de su bebé. Algunas creen que, pase lo que pase, en esa etapa están naturalmente protegidas. Otras, por falta de información y temor a que su hijo corra algún riesgo si utiliza anticonceptivos, deciden dejar de amamantar, pasando por alto la importancia de la leche materna para el desarrollo infantil. En ambos casos, desconocen la existencia de métodos aptos para este período. ¿Cómo cuidarse?

Naturalmente
Si bien es cierto que la lactancia por si sola es un método de anticoncepción llamado MELA –basado en la amenorrea-, para que sea efectivo debe cumplirse una serie de condiciones. En primer lugar sólo está protegida ante un embarazo la madre que no ha comenzado a menstruar después del parto. Por otra parte, la lactancia tiene que ser intensiva, tanto de día como de noche, y el bebé debe estar tomando únicamente leche materna. Esto implica que, si el pequeño duerme durante periodos largos, por ejemplos 6 horas, el método ya no es aplicable. Por último, el niño tiene que ser menor de seis meses, porque pasado ese tiempo el MELA ya no funciona. Estos requisitos son difíciles de cumplir para las mamás de la actualidad. La mayoría vuelve al trabajo a los tres meses de parir y sólo cuenta con una hora de lactancia permitida por la ley, por lo que la intensidad y la exclusividad como alimento, seguramente dejaran de cumplirse. Entonces, ¿Qué medidas preventivas pueden tomarse?

Los métodos eficaces.
No es necesario dejar la lactancia para volver a utilizar anticonceptivos. Existen distintos métodos, de alta eficacia y seguridad, que pueden usarse durante esta etapa. La única condición indispensable es que hayan pasado entre tres y seis semanas luego del parto. Dos opciones consideradas de gran efectividad por los especialistas son:

Endoceptivo intrauterino: tiene la forma de una pequeña T, y se coloca en la cavidad uterina. Libera baja dosis hormonales, que espesan el moco del cuello uterino, impidiendo así el acceso de los espermatozoides. Posee alta eficacia durante cinco años y es absolutamente reversible.

Mini píldora: anticonceptivo oral que sólo posee la hormona progesterona. Es ideal para la lactancia porque no reduce la calidad ni la cantidad de la leche materna. Se debe tomar todos los días sin pausa, de manera constante y continua. Para recobrar la fertilidad sólo hay que suspender la toma. También son buenas alternativas otras opciones más clásicas, como el dispositivo intrauterino (DIU) y el preservativo. La lactancia materna es muy importante y retomar la vida sexual sin preocupaciones adicionales también. Por lo tanto es conveniente consultar con el médico lo antes posible para buscar información y soluciones que permitan combinar ambas cosas.

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